sábado, 18 de abril de 2026
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Petróleo se desploma por la tregua: cómo impacta en las acciones energéticas argentinas

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Santiago Escobar
Redação · Hace 2 h
Leitura 6 min
Petróleo se desploma por la tregua: cómo impacta en las acciones energéticas argentinas

Las acciones energéticas en Wall Street cayeron este viernes después de que Irán anunciara que el estrecho de Ormuz está ahora “completamente abierto” para buques comerciales, lo que provocó un desplome en los precios del petróleo.

A la dinámica del New York Stock Exchange (NYSE) se sumó el bloque de ADR argentinos vinculados al sector energético, donde aparecen YPF, Pampa Energía, Transportadora de Gas del Sur, Central Puerto y Edenor, a los que se puede agregar Vista Energy como otro jugador clave del segmento. Todas ellas compañías con exposición directa al precio del petróleo, al gas y a la cadena energética en general.

En la rueda del viernes, todos estos papeles operaron con caídas sincronizadas: YPF retrocedió más de 3%, mientras que Pampa, TGS, Central Puerto y Edenor mostraron bajas que se ubicaron entre el 2% y casi el 3%. El movimiento no respondió a factores locales, sino que replica lo que ocurrió a nivel global tras la baja del petróleo.

Sucede que el mercado desarmó de a poco parte del posicionamiento en energía que había construido en las últimas semanas, cuando el conflicto impulsó un rally basado en el riesgo de disrupciones en la oferta. Con la reapertura del paso marítimo y señales de negociación, ese escenario perdió fuerza en el corto plazo y se tradujo en toma de ganancias y liquidación de posiciones en el sector.

De todos modos, el ajuste luce más táctico que estructural. Cabe destacar que la energía es uno de los ejes centrales del mercado global, tanto por la fragmentación geopolítica como por la necesidad de asegurar abastecimiento y sostener la transición energética.

En ese contexto, los activos vinculados a exportación de commodities, y en particular los ligados a Vaca Muerta, continúan dentro del radar de los grandes fondos, lo que sugiere que la corrección actual no implica necesariamente un cambio de tendencia de fondo.

El informe titulado “Weekly commentary: Back to overweight U.S. stocks” de BlackRock pone a la energía en el centro del escenario global y, por arrastre, posiciona a países exportadores de commodities, como la Argentina, dentro del radar de los grandes jugadores, todo ello independientemente de la pausa en el conflicto.

El documento plantea que el conflicto en Medio Oriente impacta principalmente a través del petróleo, con efectos directos sobre inflación, tasas y valuaciones. En ese contexto, advierte que un escenario de precios energéticos elevados tiende a sostener presiones inflacionarias y a limitar la baja de tasas, lo que suscita un entorno donde los activos vinculados a energía ganan protagonismo relativo.

En ese marco, BlackRock destaca que la fragmentación geopolítica acelera un proceso más estructural: “La búsqueda de independencia energética y el aumento de la inversión en infraestructura vinculada a energía y commodities”.

Este cambio de régimen responde a fuerzas de largo plazo que reconfiguran la asignación global de capital. Para economías como la argentina, con el desarrollo de Vaca Muerta y un creciente perfil exportador de petróleo y gas, este nuevo equilibrio global implica una oportunidad concreta de inserción en flujos internacionales.

El informe es explícito al señalar que, dentro de los mercados emergentes, los cuales pasa a sobreponderar, hay una preferencia clara por dos bloques: Asia, por su exposición al negocio tecnológico vinculado a la inteligencia artificial, y “América Latina, por su rol como proveedor de energía y materias primas”.

En ese sentido, remarca que los índices de deuda emergente en moneda dura están sesgados hacia exportadores de commodities, lo que refuerza la tesis de inversión en economías que pueden capturar el ciclo energético global.

Además, BlackRock subraya que las expectativas de ganancias en mercados emergentes se mantienen sólidas incluso en un contexto de tensión geopolítica, lo que respalda el posicionamiento positivo en la clase de activos.

En el caso argentino, esto refuerza la narrativa de que el atractivo no pasa únicamente por el carry o la compresión de spreads, sino también por el potencial estructural asociado al sector energético, que empieza a ser leído como uno de los vectores centrales de generación de dólares en el mediano plazo.

Petróleo más bajo no frena a Vaca Muerta

Al respecto, y en línea con lo que plantea BlackRock, Renato Campos, CEO de Greyhound Trading, señaló a El Cronista que un retroceso del petróleo al rango de u$s 60-70 cambia el tono del mercado, “aunque no implica un freno estructural para Vaca Muerta”.

En ese sentido, explicó que los proyectos se mantienen como viables, aunque con menor rentabilidad esperada y con “los inversores que se vuelven más selectivos al momento de premiar a las compañías”.

En ese contexto, advirtió que es probable observar una compresión de múltiplos y una mayor sensibilidad a los resultados de los próximos trimestres.

Según indicó, gran parte de la valorización reciente de compañías como YPF, Pampa Energía o Vista Energy se apoyó en un escenario de precios internacionales del crudo más exigente, que permitía sostener altos niveles de inversión, expansión de producción y mejora en márgenes.

No obstante, remarcó que los precios actuales son “suficientes para sostener la actividad en Argentina”, especialmente al considerar las mejoras en eficiencia que mostró el sector en los últimos años.

En paralelo, Campos destacó que en Wall Street los ADR argentinos tienden a amplificar estos movimientos hacia el cierre de la semana. En particular, explicó que instrumentos como YPF ADR o Vista Energy ADR reaccionan no solo al precio del crudo, sino también a los flujos internacionales hacia mercados emergentes y al apetito global por riesgo.

“En un escenario de petróleo más bajo, esos flujos tienden a moderarse, lo que impacta directamente en la demanda por estos activos”, concluyó Campos.

Menos tensión en Ormuz, más presión sobre las acciones energéticas

Piedad Ortiz, economista y MBA en Finanzas, señaló a este medio que, tras haber liderado el mercado impulsadas por el conflicto en Medio Oriente, las acciones energéticas del S&P Merval y los ADR argentinos “enfrentan ahora un reajuste de expectativas a partir de la apertura del estrecho de Ormuz hasta el 21 de abril, lo que contribuye a aliviar las tensiones sobre el suministro global de crudo”.

En ese contexto, la experta destacó que la renta variable argentina en el exterior acumuló subas significativas durante el conflicto, con YPF que se anotó un 17,2%, mientras que TGS y Pampa Energía registraron incrementos del 3% y 5%, respectivamente.

Sin embargo, advirtió que un escenario con precios del petróleo anclados en torno a los u$s 60–70 por barril podría implicar un downside promedio de al menos 10% en el corto plazo, “en línea con las caídas cercanas al 3% observadas en la rueda, aunque a largo plazo el sector podría mostrar subas de hasta 20% impulsadas por la reducción de costos y mejoras operativas”, en línea con BlackRock.

Ortiz destacó además que el S&P Merval tiene una fuerte exposición al sector energético, que representa el 24,4% del índice, lo que amplifica el impacto de estos movimientos en el corto plazo.

“Si bien parte de esa debilidad podría ser compensada por una rotación de cartera hacia otros sectores como el financiero, ante una mayor búsqueda de cobertura, la incidencia de la energía es determinante en la dinámica del índice local”, deslizó la estratega.

En cuanto a los ADR, explicó que los papeles energéticos funcionan como un proxy directo del precio del crudo en el corto plazo, por lo que son los más sensibles a estos ajustes.

No obstante, resaltó que Vaca Muerta presenta un breakeven competitivo, “por debajo de los u$s 45 por barril, lo que otorga una ventaja relativa frente a productores estadounidenses con costos más elevados, en torno a los u$s 60”.

Y advirtió: “Este diferencial, sumado a la transición hacia shale, que permitió reducir capex, sostiene la viabilidad del sector incluso en un escenario de precios más bajos”.

Así, para Ortiz, si bien en el corto plazo la expectativa es de presión bajista sobre el índice por el peso del sector energético, el escenario a mediano plazo se mantiene más neutral, con un sesgo positivo hacia el largo plazo apoyado en la mejora de eficiencia, la reconversión productiva y el crecimiento de las exportaciones.