quinta-feira, 16 de abril de 2026
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Colombia entra en zona de estrés por abastecimiento de gas: importar no sería suficiente

En febrero, la producción comercializada de gas descendió a 695 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), la cifra más baja para ese mes desde que se tiene registro.

MC
María C. Suárez
Redação · Hace 8 h
Leitura 4 min

Colombia está entrando en una riesgosa posición en cuanto a su abastecimiento de gas. No sólo la producción está en caída libre, sino que las importaciones, que vienen en un aumento considerable, ya no serán suficientes.

“El resultado es una brecha creciente que el país está cubriendo con importaciones más costosas, volátiles y que dependen exclusivamente de la planta de regasificación de Cartagena, concebida como respaldo para la generación térmica y no como fuente estructural de abastecimiento, pero que ha sido clave para sostener el suministro”, destaca un informe de Corficolombiana.

A esto se suma que la demanda de sectores diferentes a las térmicas está siendo atendida con gas importado: la oferta externa pasó de representar menos del 3% del suministro total entre 2015 y 2023 a más del 23% en el primer trimestre de 2026.

La producción comercializada de gas cayó 17,1% en 2025 y continúa descendiendo en 2026: en febrero descendió a 695 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), la cifra más baja para ese mes desde que se tiene registro, con una caída interanual de 15,7%.

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Corfi apunta que el la situación ya está teniendo consecuencias en el bolsillo de los colombianos porque la incorporación de gas importado llevó a que en 2025 el precio del gas para la industria aumentara 69% anual, mientras que para el sector residencial el incremento fue de 23%, reflejando la transmisión directa del nuevo esquema de abastecimiento hacia los usuarios finales.

“Esto se explica porque el gas importado tiene un costo más alto ya que además del mayor precio del gas en origen, incorpora costos de licuefacción, transporte marítimo y regasificación, que pueden incrementar el precio final entre un 5% y un 15% en promedio, dependiendo de las condiciones del mercado y la logística de cada operación”, dice el análisis.

Sirius, la apuesta más segura

El proyecto offshore Sirius es el proyecto más importante de gas de Colombia por su potencial, que asciende a producciones de 400 a 500 MPCD en su fase inicial, equivalente a más del 50% de la producción comercializada actual, con el 100% de su producción ya comercializada en la primera fase.

No obstante, advierte Corfi, su impacto es estrictamente de mediano y largo plazo, con una entrada a finales de la década bajo un escenario optimista y condicionada al avance de 122 consultas previas con comunidades, la obtención de licencias ambientales integrales, el desarrollo de infraestructura offshore y la conexión al SNT.

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Con lo que concluye que acelerar la entrada de Sirius y de proyectos similares debe ser un elemento central de la estrategia de reducir estructuralmente la dependencia de importaciones y recuperar la seguridad energética del país en el largo plazo, aunque, la ampliación de la capacidad de importación es la urgencia de las soluciones inmediatas.

Mercado espera aval de Estados Unidos

El presidente encargado de Ecopetrol (ECOPETL), Juan Carlos Hurtado, indicó que avanzan en el proceso de obtención de la licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), requisito necesario para que Ecopetrol y el Grupo ISA puedan importar gas de Venezuela y reactivar proyectos energéticos binacionales.

“Como compañía tenemos la competencia para asegurar el restablecimiento de la industria petrolera en Venezuela, desde la operación técnica”, expresó Hurtado.

En marzo pasado, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, lideró una reunión de alto nivel con representantes del Gobierno de los Estados Unidos con ese propósito. En el encuentro se habló de la rehabilitación de la interconexión eléctrica por La Guajira y la eventual importación de gas natural desde Venezuela mediante el Gasoducto Antonio Ricaurte, infraestructura que conecta el Lago de Maracaibo con el departamento de La Guajira.

“Estamos avanzando con el gobierno de los Estados Unidos en los aspectos regulatorios necesarios para habilitar a nuestras empresas energéticas a desarrollar proyectos binacionales con Venezuela. Este es un paso clave para fortalecer la seguridad energética de Colombia y de la región”, dijo el ministro Palma tras el encuentro.

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De acuerdo con las estimaciones del equipo técnico del Ministerio, la reactivación del flujo de gas podría darse en dos escenarios: el primero es la reposición de un tramo faltante de aproximadamente cinco kilómetros en territorio colombiano, en la frontera con Maracaibo. Lo que tomaría entre tres y cuatro meses.

Y el segundo escenario es una conexión temporal mediante una línea flexible que permitiría habilitar el suministro en un plazo estimado de uno a dos meses.

La tubería necesaria para la reposición del tramo colombiano ya fue trasladada por PDVSA a la zona fronteriza de Paraguachón.