Una recesión en juego en Ormuz
Crece la presión internacional para que las partes alcancen un acuerdo y se reabra el estrecho
El mes y medio que ya dura el conflicto desatado por Estados Unidos e Israel contra Irán ya se ha cobrado, además del daño humano, una considerable factura económica en forma de problemas de suministro de petróleo y gas, especialmente acusado en Asia, y más inflación a nivel global. A la espera de que avancen las negociaciones para un acuerdo de paz y mientras sigue cerrado el estrecho de Ormuz, el daño ya está hecho, pero puede ser mucho mayor si el conflicto se alarga. Bastarían unas semanas más para que ese daño creciera de forma casi exponencial, como señalaron este martes el Fondo Monetario Internacional y la Agencia Internacional de la Energía.
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