S&P 500 logra su mayor avance semanal desde noviembre a la espera de diálogos en Medio Oriente
El alza de la gasolina dispara la inflación, pero la moderación en los componentes subyacentes sostiene el apetito por el riesgo en Wall Street.

La bolsa de Nueva York cerró una jornada volátil, marcada por la cautela de los inversionistas frente a las inminentes negociaciones entre Estados Unidos e Irán, con los principales índices oscilando entre pérdidas y ganancias hacia el final de la sesión.
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El S&P 500 terminó prácticamente estable, con un leve retroceso cercano al 0,11%, aunque en los últimos compases mostró intentos de recuperación que dejaron entrever un tono menos negativo al cierre, en un mercado que sigue altamente dependiente de los desarrollos geopolíticos.
El desempeño de la renta variable reflejó un equilibrio frágil. Tras encadenar siete sesiones consecutivas al alza, el S&P 500 perdió impulso, mientras el Nasdaq ganó 0,35%. El Dow Jones, por su parte, cedió 0,56%.
Aun así, el balance semanal se mantiene positivo y tuvo su mayor alza semanal desde noviembre, apoyado en datos de inflación que, si bien evidencian presiones, no sorprendieron al alza en su componente subyacente.
El foco del mercado estuvo claramente en el frente internacional. La expectativa por las conversaciones entre Washington y Teherán, previstas para el fin de semana en Pakistán, condicionó la toma de riesgo.
La tregua en Medio Oriente se mantiene, pero con tensiones latentes: el estrecho de Ormuz continúa parcialmente cerrado y los enfrentamientos en Líbano añaden incertidumbre. En este contexto, el analista Louis Navellier advirtió que “si la situación se deshace y vuelven los misiles, veremos nuevamente volatilidad a la baja”.
En paralelo, el comportamiento de las materias primas reforzó la sensación de inestabilidad. El petróleo registró fuertes oscilaciones durante la jornada y cerró por debajo de los US$97 el barril en el caso del WTI, acumulando una caída semanal significativa tras el alivio inicial generado por el alto al fuego.
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Sin embargo, los precios se mantienen más de 30% por encima de los niveles previos al conflicto, reflejando que las disrupciones en la oferta, especialmente por las restricciones en el tránsito por Ormuz, aún no se resuelven.
Este shock energético ya comienza a trasladarse a la economía estadounidense. El índice de precios al consumidor registró en marzo un aumento de 0,9% mensual, el mayor desde 2022, impulsado principalmente por el encarecimiento de la gasolina.
No obstante, la inflación subyacente mostró un avance más moderado de 0,2%, lo que sugiere que, por ahora, el impacto no se ha generalizado. Brian Jacobsen, de Annex Wealth Management, señaló que “no hay señales, por el momento, de que los altos precios de la energía se estén filtrando hacia la inflación subyacente”, aunque advirtió que este proceso podría materializarse gradualmente.
El mercado de bonos reaccionó a estas cifras con un repunte en los rendimientos del Tesoro, reflejando una menor convicción en recortes de tasas por parte de la Reserva Federal en el corto plazo. Las probabilidades implícitas de una reducción de tipos este año se moderaron, en un entorno donde la inflación energética y la incertidumbre geopolítica limitan el margen de acción del banco central.
En este entorno, algunos inversores comienzan a mirar más allá del ruido inmediato. La próxima temporada de resultados, que arranca el lunes con los grandes bancos de Wall Street, podría ofrecer un nuevo catalizador, especialmente en un contexto de elevada volatilidad que suele beneficiar las operaciones de trading.
El oro también reflejó la misma cautela que dominó al resto de los mercados, con una sesión de alta volatilidad en la que alternó entre avances y retrocesos antes de cerrar prácticamente estable, en torno a los US$4.760 la onza. El comportamiento del metal precioso estuvo directamente condicionado por la incertidumbre geopolítica y las expectativas sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
La demanda de bancos centrales sigue firme, con compras destacadas por parte de países como China y Polonia, que continúan incrementando sus reservas aprovechando episodios de corrección en los precios. Este factor ha contribuido a sostener la tendencia del oro, que se encamina a cerrar su tercera semana consecutiva de ganancias.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El precio del dólar retrocede a nivel global después del dato de inflación en Estados Unidos. El billete verde pierde soporte, en una semana en la que ya viene cayendo con la tregua en Medio Oriente, con el índice DXY cotizando en los niveles de 98 puntos.
De acuerdo con el BBVA, los mercados han opotado por dejar en segundo plano los riesgos asociados a la fragilidad del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, favoreciendo una narrativa de distensión. Las señales de avances diplomáticos en la región, como la disposición de Israel a entablar conversaciones con Líbano, reforzaron este entorno de “risk-on”, impulsando a la renta variable y presionando al dólar.
En este contexto, las monedas de América Latina mostraron un desempeño mixto. El real brasileño (USDBRL), el peso argentino (USDARS), el mexicano (USDMXN) y el colombiano (USDCOP) avanzaron, mientras que el sol peruano (USDPEN) y el peso chileno (USDCLP) cayeron.
Las divisas de la región han extendido su apreciación en línea con la debilidad global del dólar, en un entorno donde el desempeño cambiario ha estado más vinculado al apetito por el riesgo y a factores externos que a diferenciales de tasas.
Las noticias corporativas del día:
- Ares Management (ARES) planea lanzar un nuevo fondo insignia de crédito directo en EE.UU. por aproximadamente US$20.000 millones, significativamente menor que su vehículo anterior de US$33.600 millones, con el objetivo de acelerar el despliegue de capital en un entorno marcado por menor actividad en private equity y mayores riesgos crediticios. El fondo refleja ajustes estratégicos en un mercado de crédito privado de US$1,8 billones, donde también crece la cautela de inversionistas.
- Anthropic firmó un acuerdo multianual con CoreWeave (CRWV) para alquilar capacidad de centros de datos en EE.UU., con el fin de escalar el despliegue de sus modelos Claude ante una demanda creciente de servicios de inteligencia artificial. El contrato incluye el uso de chips de Nvidia (NVDA) y se produce en un contexto donde Anthropic ha enfrentado dificultades para sostener la disponibilidad de sus sistemas.
- Las acciones de Universal Music Group continúan cotizando muy por debajo de la valoración propuesta por Bill Ackman, evidenciando el escepticismo del mercado sobre la viabilidad de su oferta de €56.000 millones (US$66.000 millones). Mientras Ackman estima un precio implícito de €30,40 por acción, el título se mantiene en torno a €19,30, reflejando dudas sobre su capacidad para obtener el respaldo de dos tercios de los accionistas.
- TSMC (TSM) reportó ingresos trimestrales de US$35.600 millones, un aumento interanual del 35% que superó las estimaciones del mercado, evidenciando que la demanda global de chips para inteligencia artificial se mantiene sólida incluso tras el inicio del conflicto en Medio Oriente. Las ventas de marzo crecieron 45%, impulsadas por pedidos de clientes clave como Nvidia (NVDA) y Apple (AAPL).
Esta historia se actualizó al cierre de los mercados en Nueva York.