S&P 500 cierra al alza tras pedido de Pakistán de ampliar plazo para lograr acuerdo con Irán
La escalada en Medio Oriente y las dudas sobre un acuerdo con Irán golperon a las acciones, mientras el petróleo volvió a escalar.

Las acciones en Estados Unidos cerraron con un desempeño mixto, tras recortar pérdidas hacia el final de la jornada, en medio de un deterioro del apetito por el riesgo ante la intensificación del conflicto en Medio Oriente y la incertidumbre en torno a un posible acuerdo entre Washington y Teherán.
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El alivio parcial se produjo luego de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, solicitara al presidente Donald Trump extender en dos semanas el plazo para lograr un cese al fuego con Irán e instara a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz durante ese período.
El S&P 500 ganó 0,08%, mientras que el Nasdaq avanzó 0,10%. El Dow Jones Industrial perdió -0,18%, reflejando la volatilidad de una jornada en la que hubo un repliegue generalizado hacia activos considerados más defensivos y cierto optimismo en los últimos minutos de la sesión.
La narrativa dominante en los mercados estuvo marcada por la cuenta regresiva impuesta por el presidente Donald Trump para que Irán acepte reabrir el estrecho de Ormuz, un lugar de tránsito estratégico de cerca de una quinta parte del petróleo transportado por vía marítima en el mundo.
El trasfondo geopolítico se volvió más complejo luego de que Estados Unidos intensificara los ataques sobre objetivos iraníes, incluyendo instalaciones en la isla de Kharg, un nodo clave para las exportaciones de crudo.
A esto se sumaron señales contradictorias sobre el estado de las negociaciones, con reportes que apuntan tanto a avances como a la suspensión de conversaciones por parte de Teherán, con una retórica cada vez más agresiva de Trump, quien advirtió que “toda una civilización podría desaparecer esta noche” si no se alcanza un acuerdo.
En este entorno, el petróleo volvió a escalar y se consolidó como el principal catalizador de los movimientos financieros. El crudo West Texas Intermediate llegó a tocar los US$115 por barril, mientras que el Brent subió hasta los US$111, aunque recortaron ganancias tras el pedido de Pakistán.
Más relevante aún, el indicador físico Dated Brent, referencia clave del precio del petróleo físico, es decir, cargamentos reales para entrega inmediata en el Mar del Norte, alcanzó un récord histórico de US$144,42, reflejando una severa escasez de suministro inmediato. La disrupción en los flujos a través del estrecho de Ormuz ha obligado a refinerías globales a asegurar cargamentos a cualquier precio, elevando las primas en el mercado spot.
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La volatilidad en el mercado energético ha sido extrema, con oscilaciones diarias superiores a US$9 por barril en promedio desde el inicio del conflicto. La limitada liquidez y la rápida sucesión de titulares han reducido la disposición de los operadores a mantener posiciones prolongadas.
Al mismo tiempo, los diferenciales entre contratos cercanos evidencian una fuerte presión por suministro inmediato, en un contexto donde se estima que cerca de 9 millones de barriles diarios de producción en Medio Oriente podrían verse interrumpidos.
El impacto de este shock energético también se siente en el mercado de renta fija. Los bonos del Tesoro registraron caídas, impulsando los rendimientos al alza, especialmente en los tramos largos de la curva. El movimiento refleja un aumento en las expectativas de inflación, en la medida en que los precios de la energía se mantienen elevados.
Sean Simko, jefe de gestión de renta fija en SEI Investments, señaló que “el aumento de los rendimientos indica que las preocupaciones inflacionarias están creciendo. Cuanto más tiempo se mantenga el petróleo alto y continúe el conflicto, mayor es la probabilidad de un entorno inflacionario prolongado”.
No obstante, la incertidumbre sobre el impacto económico del encarecimiento del crudo también ha limitado la magnitud de las ventas en bonos. La posibilidad de que el shock energético termine afectando el crecimiento ha introducido señales mixtas en la curva, en un momento en que los mercados también evalúan la demanda en las subastas del Tesoro, que han mostrado resultados dispares tras semanas de volatilidad.
En paralelo, los datos económicos comenzaron a reflejar el efecto del conflicto. Las expectativas de inflación a corto plazo en Estados Unidos registraron en marzo su mayor incremento en un año, impulsadas por el encarecimiento anticipado de combustibles y alimentos. Desde la Reserva Federal, el presidente del banco regional de Nueva York, John Williams, indicó que, si bien el aumento de los costos energéticos elevará la inflación general, la tendencia subyacente de los precios no ha cambiado de forma significativa.
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En contraste, Austan Goolsbee, presidente de la Fed de Chicago, advirtió que la combinación de petróleo caro y débil contratación empresarial genera inquietud sobre la trayectoria de la economía, señalando que se mantiene “cauteloso/nervioso al respecto”.
En los mercados de metales, el oro se mantuvo prácticamente estable, aunque bajo presión por el fortalecimiento relativo del dólar y el aumento de los rendimientos, factores que reducen su atractivo como activo sin rendimiento. Además, algunos inversionistas se vieron obligados a liquidar posiciones para cubrir pérdidas en renta variable.
El gas natural, por su parte, avanzó 2,1% hasta US$2,870 por millón de BTU, apoyado tanto por un cambio hacia temperaturas más frías como por el arrastre alcista del petróleo, que ha incentivado flujos financieros hacia el complejo energético.
Hacia adelante, los mercados permanecen anclados a la evolución del conflicto y, en particular, al desenlace del últimatum que se vence esta noche. Como señaló Paul Christopher, estratega de Wells Fargo Investment Institute, los inversionistas probablemente se mantendrán en alerta y los mercados sin una tendencia clara hasta que exista un resultado definido.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El precio del dólar presentó caídas a nivel global, con la elevada incertidumbre geopolítica que sigue dominando el comportamiento del mercado cambiario. De acuerdo con Chris Turner, estratega de ING, la falta de un acuerdo de alto al fuego tendría implicaciones directas sobre los precios de la energía y, por ende, sobre la trayectoria del billete verde.
En este sentido, el analista señala que, pese al desempeño que se da en las primeras operaciones del día, “el dólar probablemente se mantendrá demandado” mientras no haya señales claras de desescalada o una prórroga del plazo actual. Bajo este escenario, Turner advierte que “los precios de la energía podrían experimentar otro importante tramo al alza”, reforzando así el atractivo del dólar como activo refugio.
En medio de ese contexto, las monedas de América Latina tuvieron un desempeño mixto. El real brasileño (USDBRL), el peso argentino (USDARS), el colombiano (USDCOP) y el mexicano (USDMXN) avanzaron, mientras que el sol peruano (USDPEN) y el peso chileno (USDCLP) retrocedieron.
El equipo del BBVA advierte que el plazo fijado para la reapertura del estrecho de Ormuz representa un punto crítico. En caso de una escalada, el banco español considera que las monedas de la región podrían enfrentar renovadas presiones en niveles clave para varios cruces cambiarios.
Las noticias corporativas del día:
- El inversionista Bill Ackman, a través de Pershing Square Capital Management, lanzó una propuesta para fusionar Universal Music Group con un vehículo de adquisición y trasladar su cotización a EE.UU., valorando la compañía en €56.000 millones (US$64.700 millones), equivalente a €30,40 por acción, una prima del 78% frente al precio previo al anuncio.
- PepsiCo (PEP) se vio obligada a reducir hasta 15% los precios de sus snacks tras elevarlos excesivamente, con productos como Doritos superando los US$7 por bolsa y acumulando alzas cercanas al 50% desde 2021, lo que provocó caída en ventas, pérdida de cuota frente a marcas más baratas y un incumplimiento de ingresos por más de US$1.000 millones durante dos años consecutivos en su división Frito-Lay.
- Las aerolíneas de bajo costo Viva Aerobus y Volaris (VOLARA) planean fusionarse bajo un nuevo holding que concentraría cerca del 74% del tráfico doméstico en México, reduciendo el mercado a dos grandes jugadores junto a Grupo Aeroméxico y generando preocupaciones regulatorias por posible duopolio en un sector que moviliza unos 63 millones de pasajeros al año.
- Delta Air Lines (DAL) anunció un incremento en las tarifas por equipaje documentado de entre US$10 y US$50 por maleta, en respuesta al fuerte aumento de los precios del combustible para aviación impulsado por tensiones en Medio Oriente. Con el ajuste, el costo del primer equipaje sube a US$45, el segundo a US$55 y el tercero a US$200, manteniendo beneficios para clientes premium.
Esta historia se actualizó al cierre de los mercados.