S&P 500 suma siete días de ganancias apoyado en señales de distensión en Medio Oriente
Los mercados reaccionan al avance de las conversaciones en Medio Oriente, con acciones al alza y materias primas aún reflejando la fragilidad del escenario.

Las acciones en Estados Unidos cerraron con avances este jueves y extendieron su racha alcista a siete jornadas consecutivas, en un mercado que encontró alivio en la moderación del petróleo y en la expectativa de que el frágil cese al fuego en Medio Oriente logre sostenerse.
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El S&P 500 avanzó 0,62% en una sesión marcada por la volatilidad energética y por señales mixtas sobre la economía estadounidense. El Dow Jones ganó 0,58% y recuperó las pérdidas de 2026, mientras que el Nasdaq Composite sumó 0,83%.
El repunte bursátil se produjo en paralelo a una caída desde los máximos intradía del crudo, luego de que Israel aceptara entablar conversaciones directas con Líbano, un gesto que fortaleció la percepción de avances diplomáticos.
Aunque el West Texas Intermediate cerró cerca de US$98 por barril, por debajo de niveles cercanos a US$103 registrados durante la jornada, el alivio relativo en los precios energéticos resultó suficiente para sostener el apetito por el riesgo. La dinámica respondió a un mercado extremadamente sensible a cualquier titular vinculado con el conflicto y, en particular, con la posibilidad de una reapertura parcial del estrecho de Ormuz.
El trasfondo geopolítico sigue dominando la narrativa. Estados Unidos e Irán preparan negociaciones en Pakistán tras acordar una tregua de dos semanas, mientras persisten tensiones en torno a la ofensiva israelí en Líbano y al bloqueo parcial de una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio energético global. “No mucho más importa para el mercado que la durabilidad del cese al fuego, el volumen de envíos a través del estrecho de Ormuz y, en última instancia, si se alcanza un acuerdo permanente real”, afirmó Bradford Smith, de Janus Henderson Investors.
A pesar del impulso generalizado, el avance de las acciones convivió con debilidad en algunos segmentos, en particular el tecnológico vinculado al software, que volvió a registrar ventas. Este contraste refleja la cautela de los inversionistas frente a un entorno macroeconómico que comienza a mostrar signos de desaceleración, al tiempo que enfrenta nuevas presiones inflacionarias derivadas del encarecimiento de la energía.
Los últimos datos económicos confirmaron que la economía estadounidense creció a un ritmo menor al estimado inicialmente en el tramo final de 2025. El consumo apenas avanzó en febrero, afectado por una inflación persistente que podría intensificarse como consecuencia del conflicto. Jeff Roach, de LPL Financial, advirtió a Bloomberg que “incluso antes de la guerra, las presiones inflacionarias eran especialmente agudas en salud y servicios financieros. Estamos lejos de una mejora sustancial”.
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El mercado permanece atento a la publicación del índice de precios al consumidor, que podría reflejar con mayor claridad el impacto del alza reciente en los costos energéticos. Las proyecciones apuntan a un incremento mensual de 3%, el mayor desde 2022, lo que añadiría complejidad a la hoja de ruta de la Reserva Federal.
En este contexto, la resiliencia del mercado laboral ofrece cierto margen de maniobra. Las solicitudes continuas de subsidio por desempleo cayeron a su nivel más bajo en casi dos años, lo que sugiere estabilidad en el empleo pese a la desaceleración.
En el frente de materias primas, el petróleo continuó exhibiendo fuertes oscilaciones ante la persistente disrupción en la oferta. Los ataques a instalaciones en Arabia Saudita han retirado más de 600.000 barriles diarios del mercado, mientras el tránsito por el estrecho de Ormuz sigue severamente restringido. Aunque existen señales incipientes de reanudación en el flujo marítimo, los analistas advierten que cualquier normalización será gradual.
El oro, por su parte, extendió su avance y se ubicó cerca a los US$4.780 la onza, en un entorno donde los inversionistas equilibran la búsqueda de refugio con las expectativas de tasas de interés más altas.
La persistencia del riesgo geopolítico ha mantenido la volatilidad elevada. Ewa Manthey, de ING, explicó que “el oro sigue de cerca los titulares, ya que los riesgos geopolíticos no se han resuelto y el cese al fuego luce frágil”. Sin embargo, advirtió que el endurecimiento monetario potencial representa un obstáculo para el metal.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar ha perdido terreno en los últimos días frente a monedas de mayor beta, en un contexto marcado por el anuncio de un alto el fuego que ha impulsado el apetito por el riesgo y favorecido especialmente a divisas emergentes y estrategias de carry.
Según señala Francesco Pesole, estratega de divisas de ING, este comportamiento responde a la expectativa de un entorno de menor volatilidad, condiciones que tienden a beneficiar a este tipo de activos, junto con cierta persistencia en los precios de la energía, que también respalda a algunas monedas procíclicas. No obstante, subraya que la situación sigue siendo frágil.
En medio de ese contexto, las monedas de América Latina avanzan. El real brasileño (USDBRL), el peso chileno (USDCLP), el mexicano (USDMXN), el argentino (USDARS) y el sol peruano (USDPEN) cayeron. El peso colombiano (USDCOP) se desligó y cayó luego de que S&P Global rebajara la calificación soberana del país.
Pesole concluye que la dinámica del mercado sigue dominada por los titulares geopolíticos. Señala que una normalización del tráfico en el estrecho de Ormuz podría ejercer presión adicional sobre el dólar, aunque advierte que un movimiento más sostenido requeriría señales claras de que el alto al fuego evoluciona hacia un acuerdo duradero. De lo contrario, anticipa que la incertidumbre podría resurgir a medida que se acerque el vencimiento del actual cese temporal de hostilidades.
Las noticias corporativas del día:
- Las acciones de Nvidia (NVDA) suben más de 10% en seis sesiones y se acercan a un nivel técnico clave de US$185, cuyo quiebre podría activar un nuevo rally hacia US$200, respaldado además por una valoración más baja. Sin embargo, para los analistas, el soporte en US$170 sigue siendo crítico, ya que perderlo podría llevar la acción hacia US$150, en un contexto donde el mercado tecnológico muestra divergencias.
- CoreWeave (CRWV) firmó un nuevo contrato de US$21.000 millones con Meta (META) hasta 2032 para proveer capacidad de cómputo en inteligencia artificial, sumándose a un acuerdo previo de US$14.200 millones, en un contexto de fuerte expansión del gasto en infraestructura de IA liderado por Mark Zuckerberg.
- OpenAI pausó su proyecto de centros de datos Stargate UK, clave para expandir infraestructura de IA, debido a los elevados costos de energía y condiciones regulatorias, en medio de un ajuste de gasto previo a su posible salida a bolsa pese a una valoración reciente de US$852.000 millones. La decisión golpea la estrategia del gobierno británico liderado por Keir Starmer.
- Samsung Electronics planea invertir US$4.000 millones en una planta de empaquetado de chips en Vietnam (con una primera fase de US$2.000 millones), reforzando su estrategia para capitalizar la creciente demanda de semiconductores vinculados a inteligencia artificial y diversificar producción fuera de China. El movimiento consolida a Vietnam como hub manufacturero global.
Esta historia fue actualizada a las 16:05 hora de Nueva York con el cierre de los mercados.