¿Qué hacen los argentinos con los dólares?

Hasta abril de 2025 por el control de cambios nadie podía comprar dólares oficiales. Un año después de que se levantó el cepo, los argentinos compraron más de u$s 31.000 millones, con un dólar relativamente planchado y llevando al stock de depósitos en dólares a un nivel inédito desde la salida de la Convertibilidad y superando el récord previo durante la administración de Mauricio Macri.
Más allá de cuánto compraron los residentes, es interesante analizar: qué hicieron con esos dólares. Se ven dos fenómenos claros: los argentinos no sólo se dolarizan, sino que bancarizaron esos dólares. Y, por otro lado, menos colchón y más consumo en dólares e inversión.
La radiografía del dólar
Los argentinos compraron u$s 31.000 millones desde la salida del cepo. Los depósitos en dólares en ese mismo período aumentaron en u$s 9635 millones. Para tomar noción de este número: durante toda la presidencia de Mauricio Macri los depósitos en dólares del sector privado aumentaron u$s 8756 millones. En cambio, durante la presidencia de Alberto Fernández hubo una salida neta: cayeron u$s 3634 millones.
El comportamiento durante los últimos 15 años era conocido: comprar dólares y sacarlos del sistema financiero. Iban al colchón o al exterior. En el último año empieza a verse un cambio. Una mayor parte queda bancarizada. Y eso implica dos cosas: mayor confianza y más crédito.
La confianza viene de la mano de la estabilidad. Durante años, el reflejo automático fue protegerse del sistema; hoy empieza a aparecer una conducta distinta, donde una parte de esos dólares no se retira, sino que permanece depositada. Eso sugiere una percepción de menor riesgo y mayor previsibilidad, condiciones necesarias para que el sistema financiero funcione. Cuando los dólares se quedan, no solo reflejan confianza: también permiten que los bancos presten y que el crédito en moneda dura crezca.
El sistema financiero es como un motor que necesita nafta para funcionar. La nafta son los depósitos. Con más nafta hay más capacidad prestable, y eso alimenta la creación secundaria de crédito: mayor liquidez en dólares de los bancos, mayor capacidad de préstamo del sistema y un aumento en el stock de créditos en dólares.
Ese giro no es menor. Marca un paso hacia un sistema financiero más profundo, donde el ahorro no solo se resguarda: también empieza a financiar actividad.
Esto no es futurología, está pasando. Desde que comenzó el gobierno de Milei el stock de créditos en dólares del sistema financiero pasó de u$s 3383 millones a u$s 21.870 millones. Como comenzó su gestión con un mercado de crédito en dólares completamente paralizado, la suba acumulada es de 546,5 por ciento.
Menos colchón, más inversión y consumo
De los u$s 31.000 millones que compraron los argentinos en el último año, el 31% quedó depositado en los bancos. El resto drenó hacia el segundo fenómeno: más dólares invertidos, viajes al exterior y compras de bienes dolarizados. Y una porción, menor que en años anteriores, al colchón.
Inversión
Parte del crecimiento de los depósitos derramó en instrumentos del sistema financiero: obligaciones negociables, bonos en dólares, fondos comunes de inversión. El patrimonio de los FCI en dólares pasó de u$s 47.465 millones a u$s 58.600 millones, un crecimiento del 23,4 por ciento.
El movimiento también se ve dentro del propio sistema bancario. Los plazos fijos en dólares aumentaron 131% en el último año. Los depósitos a la vista, apenas 11%. Son dos velocidades distintas: dólares invertidos vs. dólares quietos. Ahí aparece el cambio de mentalidad. Los dólares siguen siendo el instrumento por excelencia de los argentinos, pero ahora trabajan.
Consumo
De los dólares que compró el sector privado, los que no quedaron depositados fueron principalmente a consumir bienes y servicios dolarizados. Las compras vía courier crecieron 127% respecto a febrero de 2025. En el acumulado del primer bimestre, el incremento llega al 115,8 por ciento.