jueves, 16 de abril de 2026
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El S&P 500 logra máximos a pesar de la guerra, pero los bonos no corren con igual suerte

Las acciones estadounidenses ya están por encima del valor que tenían antes del inicio del ataque a Irán. En cambio, el rendimiento de los bonos no logró comprimir.

JP
Juan Pablo Álvarez
Redacción · Hace 8 h
Lectura 2 min

A un mes y medio del inicio del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, las acciones de Wall Street se han recuperado de su caída inicial y ya operan por encima del punto de partida. Sin embargo, los bonos no han logrado desacoplarse de los efectos bélicos y sus rendimientos son más altos que los que se observaban antes del comienzo de marzo.

En lo que se refiere a la renta variable, el S&P 500 cerró la rueda del 15 de abril en 7.022,95 puntos, lo que significa un nuevo máximo histórico del índice bursátil.

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En cambio, en renta fija se observa el siguiente panorama:

  • El rendimiento del bono del Tesoro a dos años pasó de 3,379% a 3,761%.
  • El bono a 5 años vio crecer su tasa de 3,514% a 3,892%.
  • En el treasury a 10 años, los yields treparon de 3,962% a 4,285%.
  • En el instrumento a 30 años, el salto fue de 3,751% a 4,894%.

Los motivos del desacople

Detrás de este comportamiento divergente aparecen varios factores. Según Deutsche Bank, si bien los mercados siguen siendo sensibles al precio del petróleo, las acciones han comenzado a desacoplarse en forma positiva, mientras que los bonos continúan moviéndose prácticamente en línea con esa variable.

Por un lado, destaca la entidad alemana, los rendimientos de los bonos partían de niveles que el mercado comenzó a considerar demasiado bajos al inicio del conflicto, en un contexto en el que se descontaban recortes de tasas agresivos por parte de la Reserva Federal, impulsados por temores de desaceleración, preocupaciones sobre el mercado laboral y expectativas de desinflación que luego no se convalidaron con los datos. Esa lectura se vio reforzada por indicadores recientes más sólidos en Estados Unidos.

En paralelo, la renta variable encontró sostén en expectativas de ganancias. Un entorno de inflación moderada no suele ser adverso para las acciones, dado que los ingresos corporativos se expresan en términos nominales.

En ese marco, las proyecciones de resultados para el primer trimestre del S&P 500 —con crecimientos cercanos al 19%— comenzaron a incorporarse de forma más visible en las valuaciones, de acuerdo con el banco.

A esto se suma el frente fiscal. El conflicto tiende a reforzar la expectativa de un mayor gasto público, tanto para amortiguar el impacto sobre los consumidores como en áreas estructurales como defensa e independencia energética. Este factor introduce presión adicional sobre los bonos, al tiempo que resulta menos perjudicial para las acciones, también según Deutsche Bank.

Así, aunque ambos mercados continúan mostrando sensibilidad a la dinámica del petróleo, las acciones han logrado desacoplarse en mayor medida, mientras que los rendimientos de los bonos apenas han revertido una parte del movimiento registrado desde el inicio de las tensiones.