El real subió más de 40% anual en pesos: ¿es bueno o malo para la Argentina, su moneda y el dólar?

En las últimas semanas, el real brasileño se fortaleció frente al peso argentino y cotiza en torno a los $ 270-$ 280 por unidad, con una suba cercanas al 3% mensual y más del 40% interanual. El dólar pasó de valer 5,8 reales en abril de 2025 a los 4,96 actuales, un alza de 20% del precio en un año. Así, se consolida una apreciación sostenida de la moneda brasileña que impacta en la Argentina, su principal socio comercial.
En términos relativos con el peso, este año el real lleva casi 2,5 puntos porcentuales de apreciación y esto trae alivio para la Argentina, donde gran parte del mercado señala que el peso está sobrevaluado y el dólar, bajo. Con este avance de la moneda brasileña, el peso ganó algo de competitividad en la región.
¿Por qué sube el real en pesos y en dólares?
Desde el equipo de Advisory de PUENTE, sostuvieron a El Cronista que “la apreciación que viene exhibiendo el real responde a múltiples factores: la política monetaria restrictiva que ha venido sosteniendo el Banco Central de Brasil, un fuerte ingreso de capitales, el auge del sector exportador y la estabilidad económica”.
Señalaron que, en primer lugar, el sostenimiento de una tasa de interés de referencia elevada (con la tasa Selic en 14,75% a la fecha), a contramano de la tendencia global en los últimos meses, permite la obtención de rendimientos más favorables, aumentando el apetito de los inversores y la entrada de capitales extranjeros.
“Brasil venia de un contexto macro complicado en 2024 y 2025. La Bolsa, había perdido casi 30% medida en dólares durante el ante año. En 2025, recuperó parte de esa caída y en lo que va de 2026, el Bovespa, que es uno de los índices bursátiles con mejor performance del mundo, mejora más aún”, analizó Martín Sarano, economista de la Fundación Internacional Bases.
De hecho, un informe del banco británico Barclays destacó que Brasil muestra actividad industrial al alza, consumo firme y el impulso adicional de ser exportador neto de petróleo en un contexto de precios altos. Proyectan un 2% de crecimiento para 2026.
Esto responde a que el gigante sudamericano resolvió algunos de los problemas macro y atrae flujos de capitales financieros que impactan en la cotización del real. Eso, dijo Sarano, “hace que la moneda se aprecie”.
En Puente apuntaron que ese escenario se ve potenciado por “los elevados precios internacionales de petróleo y materias primas debido a las tensiones en Medio Oriente”, que redundan en el ingreso de divisas al país que exporta dichos commodities, fortaleciendo la moneda.
Impacto de la suba del real en Argentina
¿Cómo impacta este escenario en la Argentina? “El efecto es un incremento en la competitividad frente a su principal socio comercial, permitiendo una mejora en la balanza comercial (aunque vale destacar que esto también se ve reforzado por la caída más pronunciada de las importaciones argentinas)”, destacaron los analistas.
Sarano coincidió en que esto mantiene cierta competitividad de los productos argentinos respecto de Brasil, que es nuestro principal socio comercial. Explicó que, “si las monedas estuviesen yendo en direcciones opuestas (como pasó en 2024) eso pondría presión en sectores como la exportación de productos terminados, turismo y servicios”.
El economista experto en comercio exterior Federico Vaccarezza apuntó en igual sentido que, “para la Argentina, esto es clave, porque mejora relativamente nuestro tipo de cambio real multilateral”.
Así, un real fuerte es como aire puro para los sectores exportadores. Para él, “un Brasil fuerte es, hoy más que nunca, el principal estabilizador para la Argentina” dado que, al ser nuestro principal socio comercial y el mercado más importante de América del Sur, “su estabilidad nos da una red de contención a la política monetaria argentina actual”.
Paradójicamente, más allá de las distancias políticas entre ambos, la consolidación de la recuperación económica que vive el gobierno de Luis Inacio Lula Da Silva este año parece ser un buen dato para la gestión de Javier Milei en un contexto en el que el tipo de cambio está en el foco del mercado.